25.10.12

La impureza del placer (Mark Strand)

No muy lejos de acá había una fiesta, en la que un gordo comenzó a dar saltos. “Soy un gordo”, anunció, “y salto cada vez que puedo. Oír el tintinear de las monedas que llevo en los bolsillos, junto con el elástico rebote de mi cuerpo, es un placer sublime”. “Ya veo”, dijo un invitado, “pero tanto rebote y tintineo ha de serle gravoso”. “Los gravámenes a mí no me preocupan”, dijo el gordo, pasándose las manos por su oronda figura. “Soy demasiado grande para eso”. “¿Y qué va a hacer al terminar la fiesta?”, preguntó el invitado. “Montado en mi corcel”, dijo el gordo en respuesta, “partiré a los confines del imperio, y pasaré revista a mis acciones; y, por supuesto que algo comeré. Yo siempre como algo”.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Las cosas como son: si no fuera de Strand se diría sin demasiado problema: el textito hace reír, pero como poema fracasa irremediablemente...

Reyes

9:25 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Qué tal "su extensa persona/anatomía" o "la extensión de su cuerpo"? Sería mucho más literal, a mí personalmente me gustaría mucho más algo como su "orondo cuerpo" u "oronda persona"...

No diría tanto como "fracasa irremediablemente"... pero sí me parece flojito, demasiado anecdótico.

12:11 p.m.  

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