15.2.10

Por lapso de dos años (Weldon Kees)

Esta nada que se alimenta de sí misma:
lápices que en la mano se hacen agua,
partes de una oración que cuelgan en el aire,
ideas que se quiebran en la mente
como si fueran de cristal y páginas
en blanco que reflejan el mundo, destiñeron
el mundo que me conminó a callar.

Hubo dos años de eso. Lentamente,
aquello, lo que sea, que se parte,
se desarma, se corta, se enmaraña, se raja
o se divide para impulsarme a esa dieta
de corrosión, ardió y luego parpadeó
hasta el final. Ahora, con letra más madura,
trazo mi nombre. Ahora, con la voz extrañada,
les hablo a los silencios de cuartos alterados,
sacudidos por el conocimiento
de la repetición y del retorno.

1 Comments:

Blogger chamico said...

ta re bueno!

saludos!

9:46 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home