12.7.10

Ritos para el invierno (Weldon Kees)

Ahora, a aquellas albas que vienen de los polos
traídas por la larga ráfaga de tormentas
de febrero –es entonces que a través de lo oscuro
los copos son barridos al norte, y las montañas
de hielo azul son como un metal para el sol–
no les ofrezcas luz ni les ofrezcas fuego.
Tu desnudez, tu mano vacía y aterida,
son la ofrenda perfecta, la sangre a la que aún
no le llegó el deshielo, los huesos de la escarcha.

Sin este rito, en esta planicie hecha de hielo,
la negra nieve del año anterior se queda
demorada: una nieve negra que cae antes
de que vuelva el calor, y se transforma en lluvia,
en una lenta lluvia que se detiene cuando
el sol pasa atronando los cielos divididos.
La exposición provoca que la sangre se mueva
una vez más. Las venas recobran su calor.
Un mundo verde ensaya ante ojos invernales.

1 Comments:

Blogger santiago said...

me encanta tu blog, no me encanta haberlo encotrado ayer a la noche pues hoy tengo examen y me pone muy adicto. en un momento quise empezar un blog de traducciones para entrenar un poco, y para divertirme otro poco, pero lo tuyo es sin dudas superior.
te recomiendo por ahi y con cariño.

4:37 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home