22.11.10

Cumplir diez años (Billy Collins)

Con nada más pensarlo siento como
si estuviera incubando alguna enfermedad,
algo peor que cualquier dolor de panza
y peor que los dolores de cabeza
que me dan cuando leo con poca luz:
una especie de sarampión espiritual,
como unas paperas de la mente
o una varicela que desfigura el alma.

Me dicen que es muy pronto para mirar atrás,
pero eso es porque ustedes se olvidaron
de la simplicidad perfecta de ser uno,
y de lo hermosamente complicado que vuelve todo el dos.
Acostado en mi cama, todavía recuerdo cada dígito:
a los cuatro era un hechicero árabe
que podía volverse invisible al tomar
la leche de determinada forma.
Fui soldado a los siete. Y a los nueve fui un príncipe.

Ahora me la paso en la ventana,
contemplando la luz de las últimas horas de la tarde.
Antes no se posaba de forma tan solemne
en mi casa del árbol. Jamás mi bicicleta
se quedaba apoyada como ahora en el garage,
vaciada de su velocidad azul oscuro.

Así comienza la tristeza, pienso
mientras camino por el universo con mis zapatillas.
Es hora de decirles adiós a mis amigos
imaginarios, hora de llegar al primer número grande.

Parece que fue ayer cuando creía
que no tenía nada más que luz debajo de la piel,
salía un resplandor si me cortaba;
pero ahora, si me caigo en las veredas de la vida,
me raspo las rodillas y me sale sangre.

5 Comments:

Anonymous martin said...

buena construcción para tan magnífica estrofa final.

9:52 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Es un poema precioso. Leerlo me ha hecho sonreir con la sonrisa cómplice de la ironía entreverada de la inquietud de las verdades enormes y agridulces.
Me han gustado muchísimo los dos versos finales, están fenomenalmente bien solucionados.
Me gustaría destacar algunos aspectos que me han llamado la atención. Por ejemplo, los dos versos para mí centrales del poema y quizá más difíciles de trasladar: "the perfect simplicity of being oneand the beautiful complexity introduced by two". En la versión en español la idea del desdoblamiento de la segunda proposición no queda del todo clara, quizá podría buscarse una solución más clara.
Me llama mucho la atención cómo te decantas por utilizar primero el imperfecto ("era un hechicero árabe") y luego el indefinido ("fui soldado" "fui príncipe"). Genera un efecto distinto, especial del que habría resultado de utilizar uno de los dos tiempos en todos los casos.
Quizá habría preferido para "If you cut me I could shine" el uso del condicional, habría reforzado un poco más el mundo de las "certezas" infantiles.
Tu versión destaca sobre todo por algunas decisiones léxicas muy acertadas, que realzan algunos versos ("hechicero", "resplandor")
No sé cómo consigue Collins dar con perspectivas novedosas para temas importantes pero siempre desde el humor y la modestia... Tu versión consigue mantener este tono, algo que no es fácil.

M.

9:45 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Ah, y algo que no sé si en algún momento alguien habrá comentado...
Tengo que alabar también tu criterio a la hora de seleccionar poemas. Este blog para mí es una antología y el criterio del antólogo también quiero destacarlo...

M.

10:12 a.m.  
Blogger Ben Clark said...

brevo. Fantástica traducción de un gran poema. Uno de mis favoritos de B.C.

Abrazo!

B.C.

2:29 p.m.  
Blogger spooky said...

un poema para uno de esos días...

2:43 p.m.  

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