13.8.06

Uno de Sergio Raimondi

A LOS REALES SEGUIDORES DEL REALISMO



No es, como gustan decir, la voluntad
implacable de nombrar la experiencia
de quien ha sufrido y por eso desecha
el recurso del adorno mortecino. Es,
en todo caso, su confianza en los sustantivos,
su adjetivación rala y apenas expresiva
y cualquier atisbo de acción subordinado
a la persistencia y fijeza de una imagen.
Suyo el artificio, en fin, de que el verso
existe porque en algún lado se vivió,
no de que el verso es la vida y lo intolerable.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

"Suyo el artificio, en fin, de que el verso
existe porque en algún lado se vivió,
no de que el verso es la vida y lo intolerable"

Inmenso este fragmento, para mí, por su ambigüedad sintáctica: El artificio propio de los "reales realistas" es el artificio de creer supeditado el verso a la realidad; una estratagema más, un gimmick más, un (auto?)engaño más...

Sin embargo, no menos artificio es (como sugiere la dependencia sintáctica de "el de" con respecto a "artificio") de creer justo lo contrario, la primacía del verso sobre la vida y lo intolerable...



María

12:29 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

errata: fuera ese "de"... ;-). Sorry.

M.

12:36 p.m.  

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