24.1.06

Martes

Sal., 1

Ahorcado del tobillo,
con la planta segura en los antípodas
de los cabales que otro bulbo rota en falso
el cuerpo se adelgaza haciendo un tubo solo,
haciendo un vientre fino de madera larga.

Es hora del trabajo. Como ocupa a la paja
que no es buena ni mala una ventisca demasiado débil,
y la agita en su sitio, el cráneo ausente
pendula irregular, su nervadura adelantando en otra parte;
y se hace un haz de nervio seco la conciencia agarrotada,
un haz de nervio múltiple, afilado, que se vuelve
del tallo a la raíz, de la raíz a la semilla y cesa
a mitad de camino,
porque no puede hacer su mella en otro suelo
si no es el que le dio el origen.

Es como un vaso de agua al lado de una fuente.

Es hora del trabajo: en otra parte,
igual que una corola sumergida en agua,
–el tallo alimentándose del medio equivocado–
un suelo vuelve a hacerse en el vaivén
de la columna vertebral que barre el polvo
debajo de la alfombra.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

qué bueno!

1:57 p.m.  
Blogger adorable esparraguito said...

sí comparto, sí comparto. Oye, me gustaría así como que pusieras la versión original de los poemas que traduces. Ya sabes, edición bilingüe y así. Saludos

3:35 p.m.  

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