8.8.07

Uno de Jorge Esquinca

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LOS RIELES



Bendice, blanca Señora, al más humilde de tus peones.
Concédele vía libre para llegar a Ti.
Ilumina sus noches con el carbón encendido de las máquinas.
Que tus ojos claros sean, en toda encrucijada, brújula y linterna.
Todo tren un potro ligero hacia tu Reino.
Llévalo, gentil Señora, de la mano sobre los durmientes.
Administra, con tu prudencia infinita, su pan de cada día
y cubre con tu sombra favorable los rieles errantes de su casa.
Aquieta sus pasiones,
deja escapar en la medida justa el vapor de su caldera.
Apártalo del estruendo de furgones y góndolas salvajes.
En el vasto ferrocarril, de sus breves días, no les des asiento
en el gobierno,
pero guárdale siempre un sitio discreto en el vagón de tu
confianza.
Bendice, blanca Señora, Virgen de los Rieles, a tu hijo más
humilde:
tierra suelta que dispersas con tu manto.

6 Comments:

Anonymous Federico said...

Lindo (palabra fea si las hay, pero justa). Me hace acordar a la "Oración del Remanso" de Fandermole, salvando la ironía (aunque mansa creo yo).

12:35 a.m.  
Blogger pep said...

buenisimos poemas
buenisimos
lei y re lei
un abrazo poeta zaiderberg

11:31 a.m.  
Blogger pep said...

zaidenwerg

11:34 a.m.  
Blogger pep said...

no me aclaren nada, se lo que digo, jaja. para mi el poeta tambien es zai.. y ya no hablo mas!

11:41 a.m.  
Blogger Diego B. said...

Muy bueno!!

2:47 p.m.  
Blogger Víctor Cabrera said...

Qué gusto encontrar a Esquinca en este blog increíble...

4:47 p.m.  

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