8.7.09

1926 (Weldon Kees)

La luz del porche una vez más se enciende.
Principios de noviembre: hay hojas secas
apiladas, la hamaca de ratán
suelta un crujido. Llega, desde el patio,
el lejano sonido de un fonógrafo.

Una luna naranja. Veo las vidas
de mis vecinos, truncas, ante mí,
como las guerras que vendrán, y a R.
loco, a B. con un tajo en la garganta,
en Omaha, dentro de quince años.

Yo no los conocía en ese entonces.
Mi perro está rascando ahora la puerta.
Recién vuelvo de ver a Milton Sills
y a Doris Kenyon. Tengo doce años.
La luz del porche una vez más se enciende.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

descubro a kees con este poema; maravilloso en sí y gran traducción. me traicionaría, no obstante, si no observase algo: "trazadas y truncas" ("mapped and marred")?

un beso grande.
(hace falta que firme o se intuye ya?)

7:26 p.m.  
Blogger zaidenwerg said...

Tengo una vaga idea, pero no estoy seguro. Por favor, mandame un mail así lo charlamos.

Por otra parte, lo de "mapped", que tan bien funciona en inglés, me parece algo rebuscado en español. De ahí que haya preferido simplemente "ante mí".

Saludos,
EZ.

7:40 p.m.  
Blogger Hernán Galli said...

A mí siempore me conmovió esta primera estorfa de Last evening Song

For a while
Let it be enough:
The responsive smile,
Though effort goes into it.

"The responsive smile", precioso. Lo de mapped and marred, está bien resuelto, pero también lo observo.

Saludos!

12:20 a.m.  
Blogger zaidenwerg said...

Anónimo y Hernán:

Si quieren una versión más 'fiel', aunque poéticamente mucho más débil, aquí les va una:

La luz del porche una vez más se enciende.
Principios de noviembre: hay hojas secas
apiladas, la hamaca de ratán
suelta un crujido. Llega, desde el patio,
el lejano sonido de un fonógrafo.

Una luna naranja. Veo las vidas
de mis vecinos, truncas, y trazadas,
como las guerras que vendrán, y a R.
loco, a B. con un tajo en la garganta,
en Omaha, dentro de quince años.

Yo no los conocía en ese entonces.
Mi perro está rascando ahora la puerta.
Recién vuelvo de ver a Milton Sills
y a Doris Kenyon. Tengo doce años.
La luz del porche una vez más se enciende.

Como verán, el artilugio de la aliteración le quita naturalidad al poema. Uno en español nunca diría que ve una guerra futura "trazada"; sí, que la ve ante sus ojos. Pero en fin. Gracias por tomarse el trabajo de leer.

1:04 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

La especial sofisticación de este poema, a mi juicio, es la compleja construcción temporal y de perspectiva del yo lírico. Primero está el título "1926" seguido por el desarrollo descriptivo y en presente, el destino de los vecinos, que se produce 15 años después del momento en que se enuncia y se anuncia. Luego ese misterioso "I did not know them then" (then?, when?), para volver al punto inicial, con una precisión sobre la edad(los doce años). Leo y me hago el "mapa" ;-) cronológico en la mente. Vuelvo a leer, y de nuevo surge el extrañamiento, la grieta.

Por lo demás, a la luz de las intervenciones anteriores, veo que lo que muchos traductores literarios argumentan en ocasiones, a saber, que su figura no se comprende del todo y que a veces se les contempla como mal necesario, tiene cierta base. Hay que comprender que ser "literal" no significa ser "fiel". Ser fiel implica trasladar la idea, el sustrato poético de la mejor manera posible, siempre desde la lectura individual del traductor. Y en este empeño, a veces la fidelidad radica precisamente en contravenir flagrantemente la literalidad. Y eso es lo tiene que hacer el traductor.
Desde este punto de vista, es más fiel la propuesta de E. que la variante literal que parece que los lectores a veces exigimos, para desesperación del traductor. Ahí, señores, nos equivocamos, creo yo.

10:47 p.m.  

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