31.1.11

Tiempo de locos (John Ashbery)

Es el tiempo de locos que está haciendo:
de repente tropieza hacia adelante, y luego se recuesta
entre los pastos ralos y las flores blancas, delicadas y sin nombre.
Una gente se puso a hacer ropa con eso,
cosiendo la blancura de las lilas con un rayo
en una encrucijada ignota. El cielo
llama a la tierra sorda. El desarreglo proverbial
de la mañana se corrige a sí mismo cuando vos te parás.
Estás vestido con un texto. Los versos
caen marchitos sobre tus cordones, y yo nunca querré ni necesitaré
otra literatura que esta poesía hecha de barro
y de reminiscencias ambiciosas de la época en que surgía fácilmente
de lo que por entonces eran bosques y campos arados y tenía
una sencilla dignidad inconsciente, a la que ahora nunca podríamos esperar
aproximarnos, salvo en una quebrada muy estrecha que nadie
va a ir a inspeccionar, donde quizás una última muestra de ese espécimen raro
y poco interesante esté dando algún brote, al menos por lo poco que se sabe.

6 Comments:

Blogger DD said...

Ezequiel, tus traducciones de Ashbery son una maravilla, los poemas, que en otras traducciones se vuelven enrevesados y torpes, en las tuyas relucen y brillan con todo el esplendor original. Gracias!

1:15 p.m.  
Blogger zaidenwerg said...

Muchas gracias. De todos modos, sospecho que tiene más que ver con la selección de poemas (Ashbery es muy a menudo opaco y arbitrario, pero cuando brilla lo hace con una intensidad extraordinaria) que con mis méritos como traductor. Gracias por pasar, leer y comentar.

1:20 p.m.  
Blogger DD said...

Sí claro y no deja de interesarme aún en esos momentos, también la selección cuenta, pero no es lo mismo leer:
Acá no crece casi nada;
de todos modos, los graneros están llenos de harina,
los costales de harina apilados hasta el techo.
En los arroyos corre dulce el agua, engordando a los peces;
pájaros oscurecen el cielo. ¿Bastará
con sacar a la noche un platito con leche,
con pensar en él de vez en cuando,
de vez en cuando y siempre, con sentimientos encontrados?

que leer: Difícilmente algo crece en este lugar, sin embargo los graneros estallan con provisiones, los sacos de comida se acumulan en las vigas. Las corrientes corren con dulzura, los peces engordan...
etc.

La diferencia está en el resplandor. Muy bueno y gracias de nuevo.

11:09 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Sigo dándole vueltas a la imposibilidad (??) de aproximarse ahora a esa "poesía hecha de barro
y de reminiscencias ambiciosas de la época en que surgía fácilmente
de lo que por entonces eran bosques y campos arados y tenía
una sencilla dignidad inconsciente."
¿Imposibilidad, falta de interés real o testimonio de cobardía?: ¿por qué no ir a la estrecha quebrada e intentar, pese a todo, aproximarse a esa poesía "de barro", la única deseada...?

M.

9:53 a.m.  
Blogger zaidenwerg said...

Yo creo que Ashbery está hablando de su propia imposibilidad de (o desinterés por) escribir una poesía más terrenal, menos opaca, y de su preferencia por una poesía más atmosférica y enigmática, con súbitos ramalazos de luz (el rayo con que cosen la blancura de las lilas) que iluminen ese continuum de cierta impenetrabilidad semántica que por lo general tiene su poesía.

10:32 a.m.  
Anonymous Anónimo said...

Sí, de acuerdo contigo. Lo que me deja un poco perpleja entonces es esa alabanza, ese canto a esa otra poesía por la que él siente desinterés ("ese espécimen raro
y poco interesante") o de la que se ve incapaz... Y no duda en situarla en una ubicación absolutamente remota, precisamente frente a esa poesía "más atmosférica", en principio más remota aún.
Si tanto la desea, ¿por qué no integrarla?, es como una declaración "de boquilla", contradictoria, pura paradoja.
Quizá no sea un canto positivo, sino que tenga su buena dosis de ironía e incluso algo de "scorn", como esa referencia a la tierra "sorda" por parte del cielo...


M.

10:56 a.m.  

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